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DEMO 2004 La edición de su primera demo, hace un par de años, fue una de las sorpresas destacadas dentro de su escena y la acogida por parte de medios y público así rubricó la fórmula metal que el sexteto ovetense ofrecía en aquella primera toma de contacto. Esto les motivó para afrontar la grabación íntegra de un disco con todas las de la ley: los estudios R-6 de Piedras Blancas para la grabación, mezcla y masterización (esa primera demo fue recogida en su propio local de ensayo), la búsqueda de un productor (Rubén Álvarez) y, por supuesto, canciones nuevas que ofrecer a aquellos que quedaron prendados de la primera muestra. Después de un largo proceso de grabación y de cambios internos (su anterior bajista dejó el grupo en ese momento por lo cual los bajos grabados aquí son los de Rojo (L.V Conexion), posteriormente llegó Rober) el grupo decidió recoger parte de esos temas grabados en el largo como muestra para enviar a diferentes compañías discográficas y conseguir la edición y lanzamiento de ese trabajo. Tras algún canto de sirena que no ha llegado a concretarse a día de hoy Factor X deciden empezar a distribuir de nuevo a los medios, tal y como hicieron la vez anterior, esa demo de cinco canciones para volver a colocarse de nuevo en el candelero tras este paréntesis que no ha supuesto el cese de una abundante actividad en directo. Sin embargo, es "relativa" la novedad que podemos apreciar en este nuevo trabajo. En 2004, la formación asturiana participó en el recopilatorio "Metal Alternativo - LPH and Friends" de Zero Records con el tema "Odio" y tanto "Realidad" (cuyo única reforma es la letra del final, no necesaria, al menos desde nuestro punto de vista) como "Prodigal Son" ya aparecían en la anterior maqueta que reseñamos en estas páginas. De cualquier manera, aunque de los cinco cortes incluidos hayamos escuchado con anterioridad tres, no podemos encontrar un paso atrás, sino muchos hacia delante tras escuchar detenidamente este Cd. Arriesgarse para conseguir un sonido de nivel profesional les ha salido redondo. Rubén Álvarez aporta hechos que son más apreciables, precisamente, en las canciones que repiten de la anterior edición. A pesar de que consiguieron un muy buen sonido contando con las condiciones en que había sido grabada, se echaba de menos poder apreciar algo más de claridad en los instrumentos, especialmente en las tareas de DJablo que, en este instante, cobra mayor presencia sin llegar a abarrotar de teclados y electrónica las canciones. Hay mayor transparencia que coloca en escalones equidistantes cada instrumento y hace que sea claramente permitiendo apreciar detalles escondidos con anterioridad. Pero el sonido no es lo único que mejora lo conocido, esta grabación corrobora algo que debe ser un motivo de satisfacción personal y a nivel de conjunto. Una de las grandes bazas de Factor X sigue a la par del grupo, avanzando de manera paulatina... María (cantante) abarca más rangos vocales y sólo podemos decir que muestra algunas carencias cuando el tema le exige mayor agresividad. La versión de "Odio" recogida en el Cd es la misma, sin variaciones, del compendio de grupos LPH. Una canción que abre sus conciertos en la actualidad, ofreciéndonos la cara más rotunda de los asturianos. Por lo tanto ninguna mancha en el 60% del disco comentado hasta este punto. Lo que nos queda es, sin duda, el segmento que más interés despierta, por ser la parte nueva: "Ilusiones rotas" (primera canción) y "Raíces profundas" (clausurando la escucha). Del tema inicial podemos decir que es una perfecta demostración de la capacidad creadora de este conjunto en el momento actual; el inicio de guitarras acústicas junto a los ritmos electrónicos que acompañan a la voz en los puentes para juntarse después con los juegos de guitarras duales en el estribillo y abrirse en varias partes sin naufragar, alternando suavidad y "potencia" medida de forma calculada, deja bien a las claras hasta donde pueden llegar. De la misma forma, "Raíces profundas", a pesar de ser la "peor" canción de todas las que podemos escuchar tiene la virtud de engancharte desde la toma inicial y que no la olvides merced a un estribillo muy repetido y los teclados melancólicos en los que desemboca. Que Factor X no tengan material
en la calle (exceptuando el producido y
distribuido por ellos mismos) no debería
inquietarles si el trabajo realizado de continuo
sigue dando frutos como los que podemos
degustar. A pesar de las dificultades de la
industria (hoy más que nunca), la virtud de
poder atraer tanto a un público predispuesto a
los sonidos metálicos como a gente que no tiene
entre sus hábitos alimentarse de ellos, debe ir
abriéndoles más puertas además de aquellas cuyos
goznes han corrido y, de una u otra manera,
aumentar la cosecha gradualmente.
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